Posibles ventas ilegales de tierras ferroviarias en el Monte de La Rea

La Rea

Fuentes oficiales confirman que se evalúan acciones legales urgentes. Los terrenos, considerados fiscales y federales, estarían siendo objeto de loteos clandestinos y comercialización espuria. Se revisan minuciosamente los comodatos vigentes.

ALBERTI – Una densa capa de sospechas institucionales y denuncias por negocios inmobiliarios espurios se posó sobre el denominado Monte de La Rea. Fuentes oficiales de absoluta confianza confirmaron a la redacción que el gobierno provincial y las agencias de administración de bienes del Estado evalúan iniciar acciones legales y administrativas de manera inminente tras detectarse maniobras de loteo y comercialización ilegal de terrenos en el sector.

La zona afectada corresponde a tierras de dominio público que, según los relevamientos preliminares, pertenecen a la traza del ferrocarril. Al tratarse de terrenos fiscales de jurisdicción federal vinculados al sistema de transporte ferroviario, su división, desnaturalización y posterior venta a particulares constituye un delito grave contra el patrimonio público.

Loteos clandestinos y el negocio de la tierra ajena

La información recogida en las últimas horas da cuenta de un modus operandi que se viene repitiendo en áreas periféricas del tendido de vías. Aprovechando el relativo aislamiento o la falta de demarcación física estricta, sectores informales —e incluso algunos actores locales bajo la lupa— avanzaron sobre el Monte de La Rea mediante:

  • Loteos irregulares: Apertura informal de calles o senderos para parcelar un suelo que no cuenta con ningún tipo de factibilidad ni aprobación municipal.
  • Ventas sin título: Ofrecimiento de parcelas mediante “cesiones de derechos” o boletos de compraventa apócrifos, estafando a compradores de buena fe que adquieren tierras de las cuales nunca podrán tener la titularidad real, dado su carácter federal.
  • El fantasma de la usurpación hormiga: El desarme del arbolado autóctono del monte para justificar una supuesta posesión que luego se intenta blanquear comercialmente en el mercado informal.

Revisión total de los comodatos

Frente a este escenario, la orden política que bajó a los equipos técnicos y jurídicos es tajante. Según relataron fuentes de primera línea, el Ejecutivo ordenó revisar de punta a punta cada uno de los comodatos, permisos de uso o custodias que históricamente se otorgaron sobre las tierras ferroviarias del distrito.

“Se terminaron los grises administrativos. Si se constata que un permiso de uso para pastoreo o preservación ambiental fue desvirtuado para hacer un loteo clandestino, el convenio caerá de inmediato y se irá a la Justicia Penal”, advirtió de manera estricta un vocero con acceso a los expedientes.

El control de los bienes ferroviarios nacionales y provinciales se ha vuelto un punto neurálgico. Con el antecedente de recientes autorizaciones nacionales para auditar y regularizar el “banco de tierras” que representan los cuadros de estaciones y terrenos linderos a las vías, la orden en Alberti es frenar en seco la cartelización del Monte de La Rea antes de que el daño ambiental y habitacional se vuelva irreversible.

Incertidumbre ambiental y patrimonial

El Monte de La Rea no es solo un activo inmobiliario; para los vecinos de Alberti representa un pulmón verde y parte de la identidad geográfica ligada al desarrollo del tren. Su fragmentación para el negocio inmobiliario clandestino despoja a la comunidad de tierras públicas irrecuperables.

Las próximas semanas serán clave para determinar el alcance de las auditorías de tierras y conocer si las acciones que evalúa el gobierno incluirán desalojos perentorios y denuncias con nombres propios en los tribunales federales.