El “cementerio” de Kicillof: Drone revela desguace y descontrol con los autos oficiales en Tolosa

Imágenes exclusivas del predio de la DAEO en calle 3 y 523 exponen el abandono de la flota bonaerense. Hay vehículos apilados, piezas faltantes y autos destruidos que registran multas millonarias hasta fines de 2025. Sospechas de un mercado negro de autopartes.

LA PLATA – El predio de la Dirección de Automotores Oficiales y Unidad de Logística bonaerense (DAEO), ubicado en la localidad de Tolosa (calle 3 esquina 523), se ha transformado en una impactante postal de desidia y desguace patrimonial. Un registro audiovisual exclusivo obtenido mediante un drone dejó al descubierto que lo que debería funcionar como un espacio de resguardo y control del parque automotor de la provincia de Buenos Aires opera hoy como un verdadero “cementerio de autos” a cielo abierto, abriendo graves sospechas sobre la gestión del gobernador Axel Kicillof.

Las imágenes muestran una cantidad incontable de vehículos estatales —autos, camionetas, utilitarios y ambulancias— en condiciones incompatibles con cualquier criterio de conservación. Las unidades aparecen destruidas, sin ruedas, desarmadas y, en muchos casos, literalmente apiladas unas sobre otras. Sin embargo, el dato más alarmante es legal y financiero: la mayoría de estos vehículos conserva sus patentes asociadas al Poder Ejecutivo provincial y algunos registran infracciones de tránsito muy recientes.

Patentes activas y multas en 2025: El caso del “vehículo verde”

La investigación administrativa y el cruce de datos exponen irregularidades difíciles de justificar para la Secretaría General bonaerense, conducida por Agustina Vila.

  • El misterio del dominio BWT212: Se trata de un vehículo verde que aparece totalmente destruido y aplastado por otra unidad (un auto rojo, dominio BWT219, perteneciente al Tribunal de Cuentas). A pesar de su estado actual de chatarra, el rodado verde registra múltiples infracciones de tránsito con estado de deuda durante los años 2024 y 2025 (específicamente en meses como febrero, marzo, junio y hasta el 13 de octubre de 2025), con importes que trepan a los $332.250 por acta.
  • Logística inexplicable: La secuencia temporal confirma que no son unidades abandonadas hace décadas, sino vehículos que estuvieron en circulación hasta hace poco tiempo. ¿Cómo pasaron de la actividad en la vía pública al desguace absoluto sin una trazabilidad administrativa clara?
  • Otros dominios bajo la lupa: En las capturas también se identificó un Peugeot 205 CLD (BVL337) montado sobre una Ford F-100 (WQQ682), ambos registrados a nombre del Estado provincial. Asimismo, sobre el techo de una unidad blanca volcada, se halló la patente suelta de un utilitario Peugeot Boxer (FKZ607).

La sospecha del circuito paralelo y el canibalismo de repuestos

La normativa vigente exige que cualquier vehículo oficial fuera de uso siga un estricto proceso de baja, descontaminación y compactación. No obstante, fuentes internas de la DAEO confirmaron a este medio que las unidades son “vaciadas” de manera informal antes de llegar a la instancia de destrucción.

“Totalmente ilegal. No se pueden tocar los autos”, resumió de forma categórica una fuente del organismo con acceso al playón de Tolosa.

De acuerdo con los testimonios recabados, del lugar desaparecen cotidianamente faros, ópticas, baterías, espejos y componentes electrónicos de camionetas Hilux y Ranger, entre otras. Mientras que internamente se argumenta que estas piezas se utilizan como repuestos para remendar las unidades que aún caminan, crece con fuerza la sospecha de que el predio abastece a un circuito negro de autopartes. Si faltan piezas antes de la compactación, debe existir un acta de faltantes y una autorización firmada; papeles que, por ahora, nadie muestra.

Una interna gremial y política que asfixia el control

La crisis en el área de Automotores no es nueva. En enero de este año, los cuestionamientos y auditorías forzaron la salida de su entonces titular, Ariel Abelando. Su reemplazo, Rosana Viscardi, actual directora de la DAEO, es hoy el centro de las críticas internas por su presunta pasividad y falta de involucramiento ante las denuncias penales por el manejo de rezagos.

El entramado de complicidades señalado por los propios trabajadores apunta también a:

  • Germán Sigampa: Auditor del área, indicado como pieza operativa clave en el circuito de compactación de la chatarra.
  • Conexión gremial: Se menciona el peso interno del delegado de ATE, Marcelo Sánchez, y de Jonathan Russo (incorporado a pedido del gremio). Ambos responderían políticamente a un operador de extrema confianza de Agustina Vila, identificado por las fuentes únicamente como “Diego”, quien actúa como el verdadero sostén político del sector.

Silencio oficial ante un daño millonario al Estado

Mientras el gobierno de la provincia de Buenos Aires insiste en la escasez de recursos y reclama mayor coparticipación, las imágenes de la DAEO exponen la contracara: la desorganización y la desprotección del patrimonio público.

La cadena de responsabilidades políticas salpica de manera directa a la conducción de la Secretaría General de la Gobernación y a la Subsecretaría de Gobierno, a cargo de Paula Verónica Ferraris. Hasta el momento, la gestión de Axel Kicillof ha optado por el silencio.

Las preguntas que la administración bonaerense deberá responder ante la Justicia o los organismos de control son urgentes: ¿Existe un inventario real y actualizado de las unidades en Tolosa? ¿Qué empresa privada realiza la compactación y quién fiscaliza el pesaje de la chatarra que sale del predio? Detrás de los vehículos apilados y las patentes sueltas no hay solo óxido; hay fondos públicos y una trama oscura que la provincia ya no puede ocultar.