El dilema de Alberti frente a una eventual crisis terminal del CEAMSE se divide en dos planos: la obligación legal y lo que verdaderamente sucede en el día a día.
- La encrucijada de la medida judicial: Alberti, al igual que otros municipios de la región, arrastra intimaciones y fallos de la Justicia que exigen el cese de los basurales a cielo abierto y la reconversión de su sistema de disposición final. La alternativa técnica y legal inmediata para cumplir con los estándares ambientales suele ser el traslado de los residuos hacia los complejos sanitarios del CEAMSE.
- El secreto a voces del incumplimiento: Como bien señalan las versiones locales, el traslado diario de toneladas de basura a largas distancias implica un costo logístico (combustible, camiones, personal, tasas de ingreso) que asfixia las arcas municipales. Las sospechas de que no se está cumpliendo plenamente con la medida judicial —y que parte de los residuos sigue engrosando predios locales o informales— revelan que el sistema ya funcionaba al límite antes de esta crisis financiera.
¿Qué pasaría en el distrito ante un eventual cierre o colapso del organismo?
Si el CEAMSE discontinúa sus servicios o restringe la recepción de residuos de municipios del interior para priorizar el conurbano, las consecuencias para Alberti serían inmediatas:
1. Colapso del plan de contingencia ambiental
Sin el CEAMSE como destino final legal, Alberti se quedaría sin una vía de escape institucional para dar cumplimiento a las exigencias de la Justicia. Cualquier intento de saneamiento definitivo del basural local quedaría congelado, perpetuando el riesgo de contaminación de napas e incendios intencionales en el predio propio.
2. Judicialización y sanciones
El incumplimiento de las medidas judiciales ya no podría justificarse en “dificultades logísticas operativas”, sino que se convertiría en una infracción flagrante y permanente. Esto podría derivar en multas directas a los funcionarios responsables y en la intervención de ministerios provinciales.
3. Emergencia sanitaria local
Al no poder derivar los excedentes de basura, el municipio se vería obligado a acopiar los residuos en su propio territorio de manera precaria. Sin la infraestructura de un relleno sanitario con tecnología de impermeabilización y tratamiento de lixiviados, el impacto ambiental en la comunidad albertina escalaría en pocas semanas.
El dato de fondo: La crisis de CEAMSE desnuda que el modelo de “exportar la basura” a cientos de kilómetros es insostenible en épocas de vacas flacas. Si el organismo que preside Claudio “Chiqui” Tapia de verdad tambalea, los municipios del interior que ataban su política verde a ese camión no tendrán dónde esconder los desechos.
¿Creés que las denuncias vecinales sobre el incumplimiento de la medida judicial en el basural local obligarán al municipio a buscar una planta de reciclaje regional propia, o se seguirá apostando al traslado a pesar del costo?
