El predio “El Volver” recibió fondos provinciales y nacionales para transformarse en una estación hidrobiológica de vanguardia. Hoy, el laboratorio es inexistente y el oficialismo municipal mantiene los expedientes bajo un estricto secreto, borrando su rastro de los portales públicos.
MECHITA (ALBERTI) – Lo que fue anunciado con bombos y platillos como una revolución socioproductiva, científica y turística para la localidad de Mechita se ha convertido, con el paso del tiempo, en un opaco monumento a las promesas incumplidas. Fueron varios periodos, décadas de incumplimientos, durante los gobiernos peronistas. Lo ultimo entre los años 2021 y 2023, la gestión del intendente de Alberti, Germán Lago, presentó el proyecto del predio “El Volver”: una ambiciosa Unidad de Producción Acuícola dedicada a la cría y reproducción del pejerrey en cautiverio. Sin embargo, a años de aquellos anuncios, la realidad del playón linderó al Canal Cafiero (Canal de Derivación) expone un preocupante escenario de parálisis, mientras la documentación contable permanece bajo siete llaves.
El plan original contemplaba una fuerte inyección de recursos para montar infraestructura de alta complejidad: tanques circulares de geomembrana, sistemas automatizados de oxigenación, filtros biológicos de recirculación de agua y un laboratorio de desove científico. El objetivo publicitado era ambicioso: abastecer de juveniles a las lagunas de la región de la cuenca del Salado y generar puestos de trabajo genuinos.
La triangulación de fondos y el cerco al libre acceso
Para financiar el “sueño del pejerrey propio”, el municipio de Alberti articuló una compleja ingeniería de convenios multi-agencia que involucró tanto a las arcas de la provincia de Buenos Aires como a ministerios de la Nación.
- La ruta provincial: Los recursos para la compra de la tecnología pesquera se tramitaron a través de la Dirección de Actividades Pesqueras y Acuicultura del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, bajo el amparo de subsidios para proyectos productivos colectivos.
- La vía nacional: Paralelamente, el proyecto sumó partidas del Plan Nacional de Desarrollo Acuícola (PNDA) y programas de innovación social del entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología, justificando la inversión en capacitaciones para cooperativas y mantenimiento biológico.
El dato más alarmante y que enciende las sospechas de la oposición local radica en el espeso secretismo burocrático que rodea al predio. Tras minuciosos rastreos en los portales de datos abiertos, Boletines Oficiales y registros de licitaciones, se constató que los distintos expedientes técnicos, las órdenes de pago y las resoluciones de asignación de fondos dejaron de ser visibles al público. El rastro digital de los millones transferidos fue prolijamente borrado del alcance del ciudadano común, quedando confinado en los sistemas cerrados de gestión interna de los ministerios y en el despacho del Ejecutivo albertino.
Una parquización recreativa para tapar la subejecución
Las auditorías físicas informales y las quejas de los vecinos de Mechita confirman el desfasaje entre el relato oficial y el territorio. En “El Volver” no hay producción científica a gran escala, no hay cooperativas procesando proteína de pescado ni laboratorios de desove activos. En su lugar, el predio terminó funcionando meramente como un espacio de recreación y parquizado municipal.
“Utilizaron el prestigio de una actividad valorada por la comunidad para capturar los fondos de La Plata y Buenos Aires, y después inauguraron un camping con tres árboles para disimular que la plata de los laboratorios no llegaron. Lo peor es que todo terminó vandalizado y ocupado con otra cosa”, advirtió una fuente del mundillo político local.
La falta de transparencia también salpica el plano ambiental. Al estar pegado a la cuenca hídrica del Salado, cualquier movimiento de suelos o toma de agua requería la intervención de la Autoridad del Agua (ADA) y de la Dirección Provincial de Hidráulica. Al no estar los expedientes de factibilidad técnica de libre acceso en la web, crece la incertidumbre sobre si la precaria infraestructura existente cuenta con las declaraciones de impacto ambiental correspondientes o si se avanzó de forma clandestina sobre el efluente.
