Malestar en Alberti por los cortes de luz y el temor a que se quemen los electrodomésticos

Eden

El servicio de energía eléctrica quedó en el centro de las quejas de vecinos en Alberti, luego de una serie de cortes registrados durante el comienzo de esta semana. A través de las redes sociales, usuarios expresaron su malestar y, además de reclamar por la interrupción del suministro, manifestaron una preocupación concreta: que la sucesión de cortes y eventuales variaciones en la tensión termine provocando daños en electrodomésticos y otros equipos de uso cotidiano.

La preocupación no es menor. Para una familia, la pérdida de una heladera, un televisor, una computadora, un lavarropas o cualquier otro artefacto eléctrico puede significar un gasto difícil de afrontar, especialmente en un contexto donde los ingresos vienen corriendo detrás de una escalada de tarifas y servicios que parece no encontrar techo.

Las quejas apuntaron a EDEN, empresa prestataria del servicio, y se multiplicaron en distintas redes sociales. El reclamo de los usuarios no pasa solamente por tener o no tener electricidad durante determinadas horas: también aparece una pregunta más profunda sobre la calidad del servicio que reciben los vecinos a cambio de facturas cada vez más elevadas.

¿dónde está el Estado municipal cuando los vecinos tienen problemas con servicios esenciales?

Hasta el momento, desde la Municipalidad de Alberti no ha existido una manifestación pública específica sobre esta situación que permita conocer qué gestiones se realizaron ante la empresa, cuáles fueron las causas de los cortes o qué medidas se están tomando para prevenir nuevos inconvenientes.

Pero hay otro silencio todavía más llamativo. La OMIC, organismo que debería cumplir un papel fundamental en materia de defensa de los consumidores, tampoco habría difundido información destinada a orientar a los usuarios sobre qué hacer ante eventuales daños provocados por problemas en el suministro eléctrico.

Porque cuando un vecino recibe una factura elevada, paga y luego sufre un corte o una alteración del servicio que eventualmente termina dañando un electrodoméstico, no alcanza con publicar quejas en Facebook. También necesita saber qué derechos tiene, cómo debe realizar un reclamo, qué documentación debe conservar y ante quién puede reclamar una reparación o compensación.

El problema adquiere mayor dimensión cuando se lo observa dentro del contexto general. Las tarifas de los servicios esenciales aumentaron fuertemente en los últimos años y el usuario tiene cada vez menos margen para absorber nuevos costos. La discusión, entonces, no debería reducirse simplemente a cuánto paga una familia, sino también a qué calidad de servicio recibe a cambio de ese dinero y qué nivel de inversión existe para garantizarlo.

Si los servicios son caros, la pregunta sobre las inversiones deja de ser secundaria. Y si se producen cortes reiterados, también corresponde conocer sus causas, la antigüedad y el estado de la infraestructura, las obras realizadas y las previsiones para evitar que el problema se repita.

No se trata de responsabilizar automáticamente a una empresa por cada inconveniente ni de afirmar que un corte necesariamente provoca la quema de un artefacto. Pero tampoco corresponde minimizar una preocupación que ya está siendo expresada por los vecinos.

En Alberti hay usuarios que pagan, reclaman y esperan respuestas. Y mientras tanto, el silencio oficial deja un vacío que debería ocupar justamente quien tiene la obligación de representar y defender al vecino.

Cuando la boleta llega puntual, pero el servicio falla, la pregunta no es solamente cuánto cuesta la electricidad. La pregunta es cuánto vale para el vecino tener un servicio seguro y quién responde cuando deja de serlo.