El próximo viernes 16 de octubre, la Cámara de Comercio de Alberti será escenario de la presentación de El número en la espalda, el nuevo libro del reconocido periodista albertino Oscar Di Vincensi, una obra de 232 páginas que reúne memoria personal, viajes por Latinoamérica, testimonios, experiencias periodísticas y una profunda mirada crítica sobre el modelo productivo y las problemáticas ambientales.
Di Vincensi presenta el libro como un legado destinado especialmente a sus hijos Pablo, Esteban, Fabricio y Luciano, y también como un homenaje a la memoria de Ernestina y de quienes, a lo largo de su vida, fueron dejando enseñanzas y testimonios en el camino.
El punto de partida de la obra es Alberti, en la chacra de sus abuelos Andrés y Josefina, el periodista recuerda su infancia y sus primeros vínculos con la tierra. Aquellas 27 hectáreas, según relata, fueron el lugar donde aprendió a reconocer el olor de la tierra fértil, a valorar el trabajo del campesino y a observar los ciclos de la naturaleza.
Desde esa memoria personal, el libro avanza hacia una de las preocupaciones centrales de Di Vincensi: el desarraigo rural y las transformaciones del modelo productivo. El autor desarrolla una mirada fuertemente crítica sobre la expansión de la agricultura industrial, el uso de agroquímicos y las consecuencias sociales y ambientales que, según sostiene, genera ese proceso.
Una parte fundamental de la historia se construye a bordo de su viejo Renault 18 Break modelo 1988, al que bautizó “Hammer”. Con ese vehículo recorrió nueve países de Latinoamérica en una travesía ambiental que llevaba una consigna visible en sus laterales: “PAREN DE FUMIGAR”.
Las páginas del libro recorren experiencias en Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Di Vincensi relata el paso por los Andes a más de 4.500 metros de altura, sus encuentros con campesinos, comunidades y organizaciones ambientales, y distintas experiencias vinculadas con los modelos productivos y extractivos de cada territorio.
Entre los testimonios que recupera aparecen figuras que el autor considera fundamentales para comprender las luchas ambientales y sociales de las últimas décadas. Entre ellas se encuentra el recordado médico paraguayo Joel Filártiga, la investigadora Alicia Massarini y referencias al trabajo científico de Andrés Carrasco, además de la experiencia de las Madres de Ituzaingó Anexo, en Córdoba.
También ocupa un lugar especial la jueza formoseña Silvia Amanda Sevilla, vinculada por Di Vincensi con el histórico fallo ambiental de Loma Senés, y cuya trayectoria presenta como un ejemplo de los conflictos que pueden producirse entre las decisiones judiciales, las comunidades afectadas y los poderes políticos.
Pero uno de los capítulos más personales está dedicado a Fabián Tomasi, muy querido por el autor y una de las figuras más recordadas de las luchas contra las consecuencias de los agroquímicos en Argentina. Di Vincensi recupera conversaciones, recuerdos y una frase que, según cuenta, quedó grabada en su memoria: “La verdad jamás se defiende con plata; cuando cotiza, pasa a ser un negocio”.
La experiencia personal también atraviesa el relato. Di Vincensi cuenta que el 2 de enero de 2013, mientras registraba la aplicación de productos químicos cerca de viviendas en Alberti, fue alcanzado por una fumigación que, según su testimonio, le provocó una intoxicación aguda y terminó con doce horas de internación.
A partir de esas experiencias, el autor desarrolla una crítica amplia al modelo económico y productivo. En distintos capítulos cuestiona el uso de agroquímicos, el extractivismo, los grandes proyectos de infraestructura y lo que considera una contradicción entre determinados discursos de sustentabilidad y las formas actuales de explotación de los recursos naturales.
También incorpora una mirada desde la física y la Segunda Ley de la Termodinámica para argumentar que un sistema basado en la producción y el consumo crecientes enfrenta límites físicos relacionados con la capacidad del planeta.
El libro incluye, además, una crítica al silencio que según Di Vincensi puede instalarse alrededor de determinadas problemáticas ambientales. En ese planteo aparecen cuestionamientos al periodismo, al poder político, al sistema judicial y al ámbito médico.
Uno de los ejes de su propuesta final es la recuperación de la soberanía alimentaria y de los conocimientos vinculados con la producción de alimentos. En ese sentido, reivindica las huertas escolares y comunitarias y recupera una consigna que lo acompaña desde hace años: “Un surco por familia”.
El número en la espalda se presenta así como una obra que combina autobiografía, periodismo, viajes, denuncia ambiental y memoria. Más que un recorrido exclusivamente personal, Di Vincensi propone reconstruir las voces de personas y comunidades que, según su mirada, decidieron involucrarse en conflictos ambientales y sociales aun cuando eso significara enfrentarse con estructuras de poder.
La presentación del próximo viernes 16 de octubre en la Cámara de Comercio de Alberti será, entonces, también un regreso al punto de partida. El periodista que nació y creció en esa ciudad vuelve a ella con un libro construido a partir de caminos recorridos, personas conocidas, experiencias vividas y una mirada que mantiene como eje la defensa de la tierra, la producción de alimentos y la memoria de quienes, como él mismo plantea, decidieron no callar.
“¡Luchemos! Que, sin lucha… no hay libertades”, es la frase con la que Di Vincensi cierra la presentación de una obra que pretende dejar, más allá de sus 232 páginas, una memoria para las generaciones que vienen.
