La usurpación, tala y posterior loteo clandestino de terrenos del Estado Nacional en jurisdicción de Alberti llegó a la máxima autoridad de la Cámara Alta. Hay alarma federal por la entrega irregular de predios del ferrocarril a particulares.
ALBERTI (BUENOS AIRES) – Lo que comenzó como una serie de alarmantes denuncias vecinales en el plano local ha tomado escala institucional definitiva y ya se debate en las más altas esferas del poder político del país. La sistemática ocupación, tala y loteo ilegal de los terrenos pertenecientes al Estado Nacional en el emblemático Monte de Larrea (Partido de Alberti) —tierras originalmente afectadas al sistema ferroviario argentino— llegó formalmente al despacho de la Vicepresidente de la Nación y Presidenta del Senado, Victoria Villarruel.
La gravedad de la situación fue expuesta de manera directa por el dirigente de la Unión Ferroviaria (Seccional Oeste), Rubén “Pollo” Sobrero, quien mantuvo una reunión clave con la titular del Senado. En dicho encuentro, Sobrero presentó un pormenorizado informe sobre la alarmante desprotección de las tierras federales y la impunidad con la que particulares se habrían apoderado de parcelas públicas para su posterior comercialización inmobiliaria.
De patrimonio forestal y ferroviario a negocio inmobiliario clandestino
La problemática en el Monte de Larrea no es nueva para los habitantes del distrito. El medio Noticias Alberti ya había encendido las alarmas al documentar cómo este histórico pulmón verde e infraestructura de resguardo ferroviario venía sufriendo un proceso de degradación intencional:
- Tala y desmantelamiento: Actores locales denunciaron la deforestación indiscriminada del predio con el único objetivo de “limpiar” el terreno.
- Loteo y venta irregular: Una vez talado el monte, los lotes de dominio nacional comenzaron a ser fraccionados de manera espuria. Según los relatos recolectados en la zona, estas tierras se destinaron a la venta ilegal a particulares, configurando un monumental negocio privado a expensas del patrimonio público.
Esta situación generó una profunda preocupación y malestar entre los trabajadores de ferrocarriles, quienes ven cómo los bienes del Estado destinados al desarrollo del transporte son canibalizados ante la inacción o complicidad de las autoridades correspondientes.
Alarma en el Senado por la matriz de usurpación ferroviaria
Fuentes cercanas al encuentro confirmaron que la Vicepresidente de la Nación mostró una profunda preocupación tras recibir el dossier de manos de Sobrero. El interés de la Presidencia del Senado radica en que la situación de Alberti no constituye un hecho aislado: refleja una matriz delictiva que se viene repitiendo con alarmante frecuencia en diferentes puntos del mapa nacional, donde las tierras federales linderas a las vías del tren son el blanco predilecto de tomas y maniobras de especulación de suelo por la “ausencia de claridad” y control en la temática.
Si bien la reunión entre Villarruel y el dirigente sindical abordó una amplia agenda vinculada a la situación del transporte y la infraestructura, el caso testigo del Monte de Larrea se llevó una atención prioritaria debido al descaro del loteo privado sobre tierras del Estado.
Con el informe técnico y las denuncias vecinales ya en el escritorio de la segunda autoridad de la República, se abrió un canal de investigación federal. En los pasillos políticos y del gremio ferroviario se aguardan importantes novedades y medidas judiciales para los próximos días, las cuales podrían poner bajo la lupa no solo a los particulares que compraron y vendieron de forma espuria, sino también la cadena de responsabilidades políticas locales que permitieron el avance de la motosierra sobre el patrimonio de todos.
