Insólito: gremios docentes de Alberti convocaron a un paro para defender a una maestra acusada de maltratar a una alumna

Un fuerte e indignante revuelo sacude a la comunidad educativa de Alberti tras la medida de fuerza impulsada por los gremios docentes locales. Bajo la consigna de repudiar una supuesta agresión sufrida por una maestra a manos de una madre, las organizaciones sindicales y autoridades educativas convocaron a un paro, omitiendo por completo el grave contexto de fondo que desencadenó el conflicto.

Según pudo saberse a partir de fuentes cercanas al caso, la narrativa difundida en redes sociales y por las cúpulas gremiales dista profundamente de la realidad. El episodio que generó la reacción de la familia no fue un acto de violencia aislado, sino la consecuencia directa del sistemático maltrato que la docente venía ejerciendo contra una menor de edad dentro del aula.

La situación escaló violentamente luego de que una alumna del establecimiento fuera sometida a un trato sumamente degradante por parte de la educadora. Por razones de protección de la infancia y resguardo de la víctima, se reserva la identidad de la criatura; sin embargo, trascendió que la niña atravesaba un fuerte cuadro de descompostura física y la docente se negó rotundamente a permitirle ir al baño.

El episodio no solo le provocó un padecimiento físico y psicológico inaceptable a la niña en pleno horario escolar, sino que expuso una conducta recurrente: fuentes del ámbito educativo señalaron que la docente ya venía mostrando actitudes sumamente incorrectas e impropias para con la menor, valiéndose de la imposibilidad de la pequeña para defenderse por sí misma.

La impotencia y el dolor ante el abuso de poder ejercido contra la niña llevaron a que la madre acudiera a exigir explicaciones en la institución. Tras no poder sostener la impunidad frente a una persona adulta de su mismo tamaño, la docente buscó posicionarse en el rol de víctima.

Lo que generó mayor indignación social fue la respuesta institucional y sindical. Tanto los gremios como las autoridades de Educación hicieron oídos sordos al calvario vivido por la alumna y salieron de manera vergonzosa a respaldar a la maestra, convocando a un paro de actividades y victimizándola ante la opinión pública.

“Se apuraron a armar un paro para defender corporativamente a la maestra, pero se olvidaron por completo de defender los derechos de una criatura sometida a una situación inhumana dentro del colegio”, expresaron con indignación voceros de la comunidad.

Mientras los gremios paralizan las aulas bajo un relato sesgado, la comunidad de Alberti exige que el Consejo Escolar y las autoridades pertinentes investiguen a fondo los tratos degradantes sufridos por la menor y se apliquen las sanciones correspondientes a la docente involucrada.